jueves, 26 de septiembre de 2013

El teatro de marionetas (ningyô jôruri, bunraku)

El teatro de marionetas japonés o ningyô jôruri 人形浄るり nació de la mano de la cultura popular del período Edo (1603-1868). Quizá sea más conocido como bunraku 文楽, término en uso desde mediados del período Meiji, derivado del nombre del maestro Uemura Bunrakuken 植村文楽軒 (1737-1810), que popularizó este género tras fundar un teatro en Osaka en 1805.

Como su nombre original indica, los dos elementos más destacados son ningyô (marionetas) y jôruri, música narrativa en la que participan un narrador o tayû 太夫 y un intérprete de shamisen 三味線, instrumento tradicional japonés de tres cuerdas que también se utiliza en el teatro kabuki. De hecho, la relación entre el teatro kabuki y el bunraku es muy estrecha. Muchas de las obras que se escribían para kabuki eran adaptadas por sus propios autores al teatro de marionetas, destacando las de Chikamatsu Monzaemon 近松門左衛門 (1653-1725). Además, los autores de kabuki imitaban algunos de los movimientos de las marionetas y viceversa. Desde finales del siglo XVIII, la popularidad del bunraku fue en declive y los teatros cerraron uno a uno. Sobrevivió gracias a ayudas gubernamentales, que permitieron la creación de la Asociación Nacional de Bunraku.


El tamaño de las marionetas varía entre la mitad y dos tercios del cuerpo humano. Constan de varias piezas que se ensamblan: cabeza de madera, hombros, tronco, brazos, piernas y vestuario. La cabeza posee un gancho que permite controlar los ojos, la boca y las cejas. Los brazos y las piernas cuelgan del tablero que conforma los hombros. El traje cubre el tronco desde los hombros hasta la parte inferior del cuerpo, por lo que a menudo las marionetas no necesitan piernas. Existen hasta cincuenta tipos de cabezas (kashira), clasificadas en varias categorías, como por ejemplo prostitutas o keisei, hombres jóvenes o wakaotoko y gabu o mujer bella cuyo rostro puede transformarse en el de un demonio. Aunque todas poseen la misma estructura, cada marioneta se caracteriza con trajes que pueden llegar a pesar diez kilos.


Existen tres tipos básicos de marionetas según los diferentes roles: masculinas, femeninas y especiales. Sin embargo, también encontramos cabezas de animales para personajes con poderes sobrenaturales. Los movimientos que pueden interpretar se dividen en humanos (kata) y rasgos característicos de cada personaje (fura). El mie, común al teatro kabuki, es una exagerada pose de carácter dramático, momento culmen de la interpretación del actor (en este caso, nos referimos a la marioneta, sin olvidar la labor de los marionetistas). Por esta razón, recibe los aplausos y alabanzas del público, capaz de identificar las características de cada personaje con dicha pose.


En cada obra se utilizan unas cuarenta marionetas. Si reciben el cuidado adecuado, pueden llegar a usarse más de un siglo. Sus elaborados peinados se crean artesanalmente a partir de una mezcla de cabello humano y pelo de yak, existiendo hasta ciento veinte estilos diferentes. 

Diferentes cabezas de marionetas o kashira 1

Los marionetistas se visten con trajes negros y capuchas llamadas kuroko 黒子. Tan sólo el principal marionetista (omozukai 主遣い) aparece con el rostro descubierto. Para mover la marioneta, coloca su brazo debajo del traje y accede al gancho situado en la cabeza. Con la mano derecha dirige el brazo derecho de la marioneta. El brazo izquierdo es movido por el primer asistente (hidarizukai 左遣い), mientras que un segundo asistente (ashizukai 足遣い) se encarga de las piernas y simula el sonido de los pasos de la marioneta con su propio pie, al ritmo que marca el shamisen. Hace falta entrenarse durante al menos diez años para llegar a ser ashizukai, veinte para convertirse en hidarizukai y treinta o más para adquirir las destrezas propias del omozukai.

Aunque el linaje familiar no es un requisito tan marcado como en el teatro o en el kabuki, los marionetistas más reputados pertenecen a familias con una larga tradición teatral, como el clan Yoshida, con diferencias de rango entre maestros y estudiantes.

El narrador interpreta la historia a través del canto y los diálogos, con un amplio registro de voces. Se sienta junto al músico en un lado del escenario. Aunque se apoyen en textos y partituras, respectivamente, suelen aprenderse la obra de memoria.

Al igual que en el teatro , el ritmo del teatro bunraku es pausado y el argumento suele estar relacionado con principios confucianistas como la moral y el deber. Los personajes son más complejos que en el kabuki. Las obras más famosas fueron escritas en el siglo XVIII y se basan en acontecimientos históricos, literarios o hechos cotidianos del momento. Destacan Sonezaki Shinjû 曽根崎心中, obra maestra de Chikamatsu Monzaemon, Shinjû Ten ni Amijima 心中天網島, Kana dehon Chushingura 仮名手本忠臣蔵 y Ehon Taikô 絵本太閤.

Dentro del programa de actividades del Año Dual España-Japón, Fundación Japón ofrece la oportunidad de disfrutar de una representación de bunraku de la mano de  uno de los artistas contemporáneos japoneses más conocidos internacionalmente, Hiroshi Sugimoto. La obra en cuestión es "Los amantes suicidas de Sonezaki" (Sonezaki Shinjû)

Para más información: 
http://www.fundacionjapon.es/ArteDetalle.sca?art_id=62&id=10

1    とちぎの文化財、文楽について: http://www.tochigi-edu.ed.jp/center/bunkazai/2313032.htm

1 comentario:

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